Encontró tantas maletas perdidas, que no sabía por cuál empezar. A abrir, a seleccionar, a distribuir, a mirar, a pensar, a devolver. Dentro había ropa, papeles, dinero, sueños, regresos, llantos y risas. Todas eran casi iguales, aunque por dentro muy diferentes... En una de ellas encontró un zapato, sin par. En otra un instrumento de dudoso nombre. También prendas con aromas y perfumes que lo trasladaron, lo turbaron...Y su favorita es la que iba llena de fotografías. Si perdiste la maleta, habla con él. Pero, ¿dónde está él?